La Semana del Cine 2

Del 2 al 8 de marzo vi 7 películas y 2 cortos. Esta semana hubo algo curioso: mucha animación y mucho cine que apuesta por lo visual. De todas las que vi, solo había visto antes The Sandlot y Las locuras del emperador. El resto fue territorio nuevo, extraño y bastante divertido.
20 marzo, 2026
3 mins de lectura
Olivia Colman and Benedict Cumberbatch in THE ROSES. Photo by Jaap Buitendijk, Courtesy of Searchlight Pictures. © 2025 Searchlight Pictures All Rights Reserved.

Daffy en stop motion
Comencé la semana con Daffy in Wackyland, un corto dirigido por Max Winston que utiliza stop motion para contar el caos que es el Pato Lucas. Siempre me ha encantado el stop motion, y aquí está realizado con muchísimo cariño. La animación tiene textura, personalidad y ese humor absurdo que siempre ha definido a los Looney Tunes. Es un corto pequeño, pero lleno de energía.

The Roses
Luego vi The Roses, una comedia negra protagonizada por Olivia Colman y Benedict Cumberbatch. A nivel de historia, siento que le falta un poco más para ser una película buena. Pero, a nivel de actuaciones, funciona muy bien. Colman y Cumberbatch tienen una química fantástica incluso cuando sus personajes están siendo completamente ridículos. El tono se vuelve aún más absurdo con la presencia de Andy Samberg y Kate McKinnon. No es una película que vaya a cambiar el mundo, pero es bastante divertida.

Chainsaw Man: la belleza del caos
Después vi Chainsaw Man – The Movie: Reze Arc. Ya había leído el manga hace años y había visto la primera temporada, pero por alguna razón no la vi en el cine cuando salió, lo cual ahora me parece un error. Visualmente es espectacular. La animación es precisa, brutal y hermosa al mismo tiempo. MAPPA vuelve a demostrar que sabe cómo llevar el anime de acción a un nivel cinematográfico. Chainsaw Man ya era uno de mis animes favoritos, pero esta película confirma que el proyecto no solo funciona narrativamente, sino que también es un espectáculo visual.

El mito psicodélico
Hablando de animación impresionante, también vi Son of the White Mare, dirigida por Marcell Jankovics. Esta película es un viaje visual absoluto. Basada en mitología húngara, es una explosión de colores, formas y simbolismo. Todo se mueve con una fluidez hipnótica. Por momentos se siente como una experiencia sensorial total, casi psicodélica. Lo impresionante es que nunca se vuelve aburrida. Al contrario, uno queda completamente atrapado en ese universo.

They Live
El 6 de marzo regresé al cine de John Carpenter con They Live. La película está protagonizada por el luchador Roddy Piper, y eso ya la vuelve interesante. Pero, más allá de eso, es una crítica muy directa al capitalismo, al consumismo y a la manipulación mediática. Muchas cosas que dice la película siguen siendo inquietantemente actuales. Los efectos visuales pueden sentirse algo viejos y algunas líneas son cursis, pero el mensaje sigue funcionando.

Snoopy en el espacio
Ese mismo día vi el corto Snoopy in Space: Los secretos del Apollo 10. Y aquí lo divertido es el tono serio con el cual está hecho este corto. Escuchar a Jeff Goldblum y Ron Howard narrando esta historia espacial con Snoopy hace que todo sea extrañamente épico. Amo el mundo de Snoopy y Charlie Brown, y este corto me dejó con ganas de seguir viendo el resto.

Sandlot
Esa misma noche, porque no podía dormir, volví a The Sandlot. Una de mis películas favoritas sobre béisbol. Es una de esas historias que huelen a infancia. A verano. A amigos que creen que el mundo es tan grande como el campo donde juegan. También, curiosamente, puede que de ahí venga parte de mi miedo a los perros, pero no les cuento más: vayan a verla, les va a gustar.

Las locuras del emperador
El sábado por la mañana volví a otra vieja confiable. Es una de las comedias animadas más divertidas que ha hecho Walt Disney Animation Studios. El ritmo, los chistes, los personajes… todo funciona. Ver animación un sábado por la mañana sigue siendo uno de los grandes placeres de la vida. Esta sigue siendo de esas películas que puedo ver en inglés o español.

Top Secret!
Finalmente, cerré la semana con Top Secret!, protagonizada por Val Kilmer. Es una película absurdamente ridícula. El humor a veces es muy malo, otras veces es brillante. Tiene números musicales, chistes visuales completamente tontos y un ritmo que no deja de lanzar locuras. Es el tipo de comedia que no pide lógica.

Si algo tuvo esta semana, fue el exceso visual. Desde stop motion hasta anime hiper detallado, desde animación psicodélica hasta sátira política ochentera. Y, aunque parecen películas completamente distintas, todas comparten algo: una confianza absoluta en el poder de la imagen.

Porque, al final, el cine también es eso.
Un espacio donde lo absurdo, lo político, lo nostálgico y lo hermoso pueden convivir en la misma semana.

Y mientras siga pasando eso, vale la pena seguir viendo.

Síguenos

Ads

Vale la pena leerlo